Correos interesantes.

datePosted on 19:09, Abril 17th, 2009 by dani
Me mandaron esta historia por correo y se me hizo muy interesante y llegadora, a lo mejor y ya les llegó:

        Una pareja de recién casados, era muy pobre y vivía de los favores de un
        pueblito del interior. Un día, el marido le hizo la siguiente propuesta
        a su esposa: Querida yo voy a salir de la casa. Voy a viajar bien lejos,
        buscar un empleo y trabajar hasta tener condiciones para regresar y
        darte una vida más cómoda y digna. No sé cuanto tiempo voy a estar lejos; sólo te
        pido una cosa: que me esperes y mientras yo este lejos, seas fiel a mí,
        pues yo te seré fiel a ti."


   Así, siendo joven aún, caminó muchos días a pie, hasta encontrar un
        hacendado que estaba necesitando de alguien para ayudarlo en su
        hacienda. El joven llegó y se ofreció para trabajar y fue aceptado.
        Pidió hacer un trato con su jefe, el cual fue aceptado también. El
        pacto fue el siguiente: Déjeme trabajar por el tiempo que yo quiera y
        cuando yo encuentre que debo irme, el señor me libera de mis
        obligaciones. Yo no quiero recibir mi salario. Le pido al señor que lo
        coloque en una cuenta de ahorros hasta el día en que me vaya. El día
        que yo salga, usted. me dará el dinero que yo haya ganado."

        Estando ambos de acuerdo, aquel joven trabajó durante 20 años, sin
        vacaciones y sin descanso.       

        Después de veinte años, se acercó a su patrón y dijo: Patrón, yo
        quiero mi dinero, pues quiero regresar a mi casa." El patrón le
        respondió: "Muy bien, hicimos un pacto y voy a cumplirlo. Sólo
        que antes quiero hacerte una propuesta, ¿está bien?. Yo te doy tu
        dinero y tú te vas, o te doy tres  consejos y no te doy el dinero y te vas. Si yo te doy el dinero, no te
        doy los consejos y viceversa. Vete a tu cuarto, piénsalo y después me
        das la respuesta." Él pensó durante dos días, buscó al patrón
        y le dijo: "QUIERO LOS TRES CONSEJOS" El patrón le recordó:
        Si te doy los consejos, no te doy el dinero." Y el empleado
        respondió: "Quiero los consejos" El patrón entonces le
        aconsejó:

        * NUNCA TOMES ATAJOS EN TU VIDA. Caminos más cortos y desconocidos te
        pueden costar la vida.

        * NUNCA SEAS CURIOSO DE AQUELLO QUE REPRESENTE EL MAL, pues la
        curiosidad por el mal puede ser fatal

        * NUNCA TOMES DECISIONES EN MOMENTOS DE ODIO Y DOLOR, pues puedes
        arrepentirte demasiado tarde.

        Después de darle los consejos, el patrón le dijo al joven, que ya no
        lo era tanto: AQUÍ TIENES TRES PANES: dos para comer durante el viaje y
        el tercero es para comer con tu esposa, cuando llegues a tu casa".
        El hombre, entonces, siguió su camino de vuelta, de veinte años lejos
        de su casa y de su esposa que él tanto amaba.
        Después del primer día de viaje, encontró una persona que lo
        saludó y le preguntó: "¿Para donde vas?" Él le respondió,
        "Voy para un camino muy distante que queda a más de veinte  días
        de caminata por esta carretera." La persona le dijo entonces:
        "Joven, este camino es muy largo. Yo conozco un atajo con el cual
        llegarás en pocos días". El joven, contento, comenzó a caminar
        por el atajo, cuando se acordó del primer consejo. Entonces, volvió a
        seguir por el camino normal. Días después, supo que el atajo llevaba a
        una emboscada.

        Después de algunos días de viaje, y cansado al extremo, encontró una
        pensión a la vera de la carretera, donde poder hospedarse. Pagó la
        tarifa por día y, después de tomar un baño, se acostó a dormir. De
        madrugada se levantó asustado con un grito aterrador. Se levantó de un
        salto y se dirigió hasta la puerta para ir a donde escuchó el grito.
        Cuando estaba abriendo la puerta, se acordó del segundo consejo. Regresó
        y se acostó a dormir. Al amanecer, después de tomar café, el dueño
        de la posada le preguntó sino había escuchado el grito y él le
        contestó que sí lo había escuchado. El

        dueño de la posada le preguntó "Y no le dió curiosidad"? él
        le contesto que no. A lo que el dueño le respondió: "Ud. es el
        primer huésped que sale vivo de aquí, pues mi único hijo tiene crisis
        de locura; grita durante la noche y cuando el huésped sale, lo mata y
        lo entierra en el quintal".

        El joven siguió su larga jornada, ansioso por llegar a su casa.    

        Después de muchos días y noches de caminata, ya al atardecer, vio
        entre los árboles humo saliendo de la chimenea de su pequeña casa.
        Caminó y vio entre arbustos la silueta de su esposa. Estaba
        anocheciendo, pero alcanzó a ver que ella no estaba sola. Anduvo un
        poco más y vio que ella tenía sobre su regazo, un hombre al que estaba
        acariciando los cabellos. Cuando vio aquella escena, su corazón se llenó
        de odio y amargura y decidió correr al encuentro de los dos y matarlos
        sin piedad. Respiró profundo, apresuró sus pasos, cuando recordó el
        tercer consejo. Entonces se paró y reflexionó y decidió dormir ahí
        mismo aquella noche y al día siguiente tomar una decisión. Al

        amanecer, ya con la cabeza fría, él dijo: NO VOY A MATAR A MI ESPOSA.
        Voy a volver con mi patrón y a pedirle que me acepte de vuelta, sólo
        que antes, quiero decirle a mi esposa que siempre le fui fiel."

         Se dirigió a la puerta de la casa y tocó. Cuando la esposa le
        abrió la puerta y lo reconoció, se colgó de su cuello y lo abrazó
        afectuosamente. Él trató de quitársela de encima, pero no lo consiguió.
        Entonces, con lágrimas en los ojos le dijo: Yo te fui fiel y tu me
        traicionaste...

        Ella espantada le respondió, "¿Cómo? Yo nunca te traicioné. Te
        esperé durante veinte años". Él entonces le preguntó, "¿Y
        quién era ese hombre que acariciabas ayer por la tarde? Y ella le
        contestó, "AQUEL HOMBRE ES NUESTRO HIJO. Cuando te fuiste, descubrí
        que estaba embarazada. Hoy él tiene veinte años de edad".
        Entonces, el marido entró, conoció, abrazó a su hijo y les contó
        toda su historia, mientras su esposa preparaba la cena. Se sentaron a
        comer el último pan juntos. DESPUÉS DE LA ORACIÓN DE AGRADECIMIENTO,
        CON LÁGRIMAS DE EMOCIÓN, él partió el pan y al abrirlo, se encontró
        todo su dinero: el pago de sus veinte años  de dedicación

        Muchas veces creemos que los atajos "queman etapas" y nos
        ayudan a llegar más rápido, lo que no siempre es verdad... Muchas
        veces somos curiosos; queremos saber de cosas que ni nos dan respeto
        ni nos traen nada de bueno Otras veces reaccionamos movidos por el
        impulso, en momentos de rabia, y después tardíamente nos
        arrepentimos...

        Espero que no nos olvidemos de estos consejos, no te olvides también de
        CONFIAR (aunque tengas muchos motivos para desconfiar).     
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